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¿Cómo aprovechar las oportunidades de la vida? 3 Lecciones Efectivas

por Mayneza

“No aprovechar las oportunidades de la vida significa desperdiciar tus sueños”, dijo una vez Ellen Hopkins.

¿Alguna vez te has arrepentido de no haber tomado una oportunidad?

La principal causa por la que no aprovechamos las oportunidades de la vida es por la mentalidad que tenemos al respecto: una perspectiva equivocada sobre cómo deben de verse, llegar y percibirse las oportunidades.

En este artículo romperemos falsas creencias que pueden estarte alejando de esas oportunidades que tanto quieres.

En el siguiente video te platico sobre la experiencia que cambió por completo la perspectiva que yo tenía sobre las oportunidades y que me llevó a preparar esta conferencia que terminé compartiendo con los suscriptores de mi canal de YouTube:

 

 

El Secreto para Aprovechar las Oportunidades de la Vida

El secreto para encontrar y aprovechar las oportunidades radica en entender que las oportunidades no llegan vestidas de novia.

¿A qué crees que se refiera esto? Te explico:

En una boda, todo el mundo espera que cuando entre la novia, ésta llegue vestida de blanco, con un velo largo, con una sonrisa en el rostro, caminando con un hermoso ramo de flores mientras escuchamos la marcha nupcial. ¿No es así?

Todo ocurre de forma predecible, esperada y tradicional. Y solemos pensar que así son las oportunidades… ¡pero no! No llegan vestidas de novia porque:

  1. Ni se ven como imaginamos.
  2. Ni llegan en el momento que esperamos.
  3. Ni vendrán otras si las dejamos.

En seguida, profundizaremos un poco más sobre cada uno de estos puntos.

 

1. Entender que las oportunidades generalmente no se ven como te las imaginas

Solemos tener una imagen fija de cómo deben de verse las oportunidades que quisiéramos y cuando llegan disfrazadas de crisis, problemas o dificultades no las identificamos, nos damos la vuelta y las dejamos ir…

¿Sabías que muchos emprendimientos exitosos se crearon a partir de que sus creadores supieron identificar una oportunidad en lo que cualquier otro hubiera llamado “problema”?

La idea de Uber surgió, precisamente, de malas experiencias que sus fundadores tuvieron con los taxis en grandes metrópolis como París o Nueva York. Y como este ejemplo, hay muchísimos casos más de emprendedores que supieron capitalizar la crisis y convertirla en una oportunidad de negocio.

Así que es importante que sepas que, por lo general, las MEJORES oportunidades de la vida no se verán como te las imaginas. Y cuando digo las MEJORES oportunidades me refiero, justamente, a las que te hacen crecer como persona.

¿Pero adivina qué? Estas oportunidades son las menos sexys porque para crecer hay que salir de nuestra zona de confort, enfrentar lo incómodo, navegar lo desconocido y toparse cara a cara con el miedo. Y eso es cero atractivo… Pero las cosas realmente asombrosas, están justo ahí: al otro lado del miedo; pasando ese límite donde se empieza a sentir incómodo.

Así que prende esos foquitos de alerta, abre tu mente y piensa fuera de la caja. Pues eso que rechazas, puede ser la oportunidad que buscas.

 

2. Saber que las oportunidades no siempre llegan en el momento que esperas

Rara vez las oportunidades llegan en el momento que esperarías pues, o llegan antes de lo que quisieras, o simplemente no llegan porque las estás esperando

¿Y sabes cuál es el problema con esperarlas? Que las oportunidades son de quienes las crean, no quienes se sientan a esperarlas para que cuando llegue la oportunidad solo digan:  “Sí, acepto”.

“Las oportunidades son como los amaneceres: si uno espera demasiado se los pierde.” –William Arthur Ward

Las oportunidades no pasan, tú las creas, porque tú eres quien crea todas las circunstancias propicias para que esa oportunidad se pueda dar.

La suerte sucede, como decía Séneca, cuando la preparación se encuentra con la oportunidad. Así que las oportunidades que anhelas no se presentarán de un día para otro como por arte de magia. Más bien, tienes que poner todos los ingredientes necesarios para que esa oportunidad se pueda dar.

Por ejemplo: Si quieres encontrar a tu media naranja, no te vas a quedar encerrado o encerrada en casa. Vas a poner todos los ingredientes necesarios para que eso se pueda cocinar: vas a salir, te vas a arreglar, vas a platicar con gente, vas a coquetear y ya tú sabes lo demás… 😉

Si las oportunidades no se cruzan por tu vida, viaja tú hacia ellas.

“De cada diez oportunidades que te da la vida, nueve las produces tú.” –Elisen Hawer

Ahora quiero preguntarte y que pienses por un instante:

¿Cuál es la principal razón por la que decides no tomar una oportunidad?

Para conocer la perspectiva y opinión de más personas sobre este tema, decidí encuestar a 250 personas hispanoamericanas entre las que había tanto jóvenes como adultos, hombres y mujeres, y les hice esta misma pregunta: ¿Cuál es la principal razón por la que decides no tomar una oportunidad?

Y fue muy interesante descubrir todas las razones que revelaron…

Pero las tres que acapararon casi el 90% de las respuestas fueron:

  1. Porque no me siento lo suficientemente listo o preparado en ese momento.
  2. Por miedo al fracaso o riesgos que podría implicar tomarla.
  3. Por falta de tiempo o recursos.

Y dentro de las “Otras” respuestas que dieron los participantes destacaron unas como:

  • Por lo que los demás pensarán u opinarán de mí si la tomo.
  • Porque algo no me da confianza o no me convence.
  • Porque no me interesa o me es indiferente.
  • Porque no se alinea a lo que quiero en mi vida; a mis metas y objetivos.
  • Porque tengo otra opción o por diversidad de opciones.
  • Porque no me conviene al analizarlo.

Y aunque algunas de éstas tienen su razón de ser, muchas, en realidad, son excusas. Y la cosa es que excusas siempre habrá, pero oportunidades no.

De todas estas razones profundizaremos más en las dos principales, y como vimos, la que tuvo el mayor porcentaje dentro de las posibles opciones fue:

A) “Porque no me siento lo suficientemente listo o preparada en ese momento.”

Vivimos esperando a que “se dé el momento” pero lo curioso es que no existe el momento perfecto o ideal para tomar una oportunidad, porque las oportunidades no llegan vestidas de novia…

…entrando al altar justo el día de la boda y en el momento exacto en que el novio ya está listo, preparado y mentalizado para casarse. Es que simplemente así no funciona…

El tren de las oportunidades pasa de madrugada, muy sigiloso, cuando nadie está despierto ni listo para tomarlo, esperando a ver quiénes son los valientes que se suben y van resolviendo lo demás sobre la marcha.

Si tú tempranamente supiste detectar una oportunidad, yo confío que es porque estás al nivel de la misma.

 

3. Aprender a aprovechar las oportunidades ya que no vendrán otras iguales

Algunas oportunidades solo llegan una vez en la vida. Aprovéchalas. Si no la tomas tú, alguien más lo hará y la mayoría de las veces no hay marcha atrás. Sí, las oportunidades también tienen su fecha de expiración.

Seguro yo te sabes la historia de Netflix y de ese fantasma que las nuevas generaciones ya ni conocen, pero que se llamaba Blockbuster, que era la empresa líder en el mercado para rentar películas y series a domicilio.

Bueno pues Blockbuster tuvo la oportunidad hace unos 20 años, más o menos, de comprar Netflix, pero lo rechazaron por creer que era más redituable que el cliente acudiera directo hasta la tienda a rentar su película. ¿Y qué crees que pasó? Bueno pues Blockbuster no supo ver esta oportunidad de crecimiento y expansión, quebró y desapareció.

A veces, ese es el precio que se paga por no aprender a detectar a tiempo las oportunidades.

“El que no quiso cuando pudo, no podrá cuando quiera.” –La Oportunidad

De todas estas razones que ya vimos por las cuales rechazamos una oportunidad, la segunda principal, de acuerdo a los que encuesté, fue:

B) “Por miedo al fracaso o riesgos que podría implicar tomarla.”

¿Qué clase de miedo? Ya sabes, miedo a que las cosas salgan mal, miedo a perder, miedo a fracasar…

Pero lo curioso es que a veces se pierde más al perderse, valga la redundancia, esa oportunidad y que durante toda la vida te persigan esos seres indeseables mejor conocidos como “los hubieras”.

“Hubieras ido a ese lugar”, “hubieras comenzado ese negocio”, “hubieras por lo menos intentado”. Los hubieras…

Los hubieras es el castigo que atormenta a los que no toman las buenas oportunidades.

Y es que cuando se nos presenta una oportunidad tenemos que elegir entre si tomarla o no.

Y cualquier camino va a tener un costo: pues si decides tomarla, no en todas las ocasiones todo será color de rosa, ya que puede implicar que le dediques más tiempo, que sacrifique ciertas cosas que te gustan, que salgas de tu zona de confort, etc.

Y si decides no tomarla, no te me libras… También hay algo que se llama, justamente, “costo de oportunidad”: eso que te pierdes al no tomar una oportunidad.

Entonces nos toca a nosotros poner en una balanza los costos y beneficios de tomar o no una oportunidad para así tomar la mejor decisión.

Yo siempre dicho que no me voy a arrepentir de tomar una buena oportunidad y de que las cosas no salgan como yo esperaba, sino de no haberla tomado porque nunca sabré lo que hubiera pasado. Y eso me atormenta más, por lo menos a mí. 😅

A ver, seamos sinceros: la mayoría de nosotros nos hemos arrepentido de no haber tomado una buena oportunidad, ¿no es así? Seguramente, ahora te estarás preguntando:

¿Cómo se supone que debo identificar esas oportunidades a las que debo decir “SÍ”?

Pues fíjate que, además de evaluar los pros y contras a nivel racional, hay otro filtro que debes pasar. Para esto es importante conectar con nuestra intuición, con nuestra sensibilidad, con esas corazonadas que, frecuentemente, calla la razón.

Hay veces que algo puede verse bien a nivel razón, pero no sentirse como lo correcto a nivel intención, ¡y es ahí donde hay que poner atención! Y para esto, hay un ejercicio que vi por primera vez en un libro de Marie Forleo que a mí me ha servido mucho y que lo puedes hacer en casa, ya con más calma, que consiste en:

  1. Primero cerrar tus ojos.
  2. Hacer unas cuantas respiraciones profundas para relajarte.
  3. Silenciar por completo la mente y la razón para poder prestar atención solamente a las sensaciones que experimentas a nivel corporal al hacerte esta pregunta:

¿Cómo se sentiría decir “sí” a esa posible oportunidad?

Checa muy bien que sientes en el cuerpo: ¿te sientes como expandido(a) o contraído(a)?

En la sensación de expansión sientes como apertura, como si crecieras y te amplificaras, como un impulso hacia adelante, como si todo fluyera.

Hay ligereza en el pecho. Básicamente, experimentas como bienestar y felicidad.

Por otro lado, en la sensación de contracción sientes como una opresión en el pecho o malestar en el estómago. Como que tus hombros se contraen y hay cierta pesadez. Sientes como que algo te jala o te hace retroceder.

En general, se experimenta malestar y como esa sensación de querer huir.

Ésta es nuestra sabiduría interior hablando, queriéndonos decir qué hacer:

  • La sensación de expansión indica que debemos decir “sí” y seguir adelante con la oportunidad.
  • La de contracción, nos está diciendo: “Oye, mucho ojo. Quizá por ahí no va, quizá por ahí no es”.

No olvidemos que detrás de toda oportunidad habrá una experiencia que, si no es ganancia, es aprendizaje. A menudo se nos olvida, pero el fracaso –ese del que tanto huimos– es precisamente, el mejor maestro para alcanzar el éxito, porque no puedes llegar al éxito sin experiencia ni aprendizaje. Y eso sólo te lo da el fracaso.

Así pues, así son las grandes oportunidades… Esas que no llegan vestidas de novia, pues ni se ven como imaginamos, ni llegan en el momento que esperamos, ni vendrán otras si las dejamos. Verás que, al cambiar la forma en la que percibes las oportunidades, se expandirá un mundo de posibilidades que te permitirá identificar y aprovechar las oportunidades de la vida para así lograr la autorrealización.

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1 Comentar

emilio 29 agosto, 2022 - 12:54 pm

hola sus cuento mi experiencia con los negocios tenia una tienda de alimentación iba bien pero pasado un tiempo empezo a ir mal las ventas

yo me esforfaba por hacer las cosas bien pero a pesar de todo cada vez iba peor hasta llegar a cerrar no entendia porque a habia llegado a esa situación estuve bajo tratamiento medico de la depresión que me habia causado i yo me atormentaba en mi mente i no entendia. Hasta que un dia vide un video

que circulaba por internet y lo entendi lo que no había echo bien desde ese momento mi vida cambio te dejo el enlace i espero que ati te ayude

como mi me ayudo. gracias

https://uii.io/lapsicologiadelamente

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