3 Consejos clave para tomar decisiones que cambien tu destino

Nos gusta pensar que la vida es el resultado de una serie de eventos afortunados o desafortunados que nos definen como personas.

Pero te sorprendería saber que lo que estás viviendo en este preciso momento no es el resultado de una hazaña del destino, del azar, de la suerte… ¡o de como quieras llamarle!

Todo lo que sucede en tu vida no es más que el resultado de tus decisiones.

tomar decisiones

¿Por qué las decisiones cambian el destino de la personas?

¿Alguna vez te has sentido culpable por no haber tomado la decisión correcta?

A veces, es mucho más fácil echarle la culpa a otros factores externos que a las decisiones que tomamos por nosotros mismos.

¿Inconforme con tu trabajo? Tú aceptaste esa propuesta de trabajo o decidiste seguir ahí.

¿Inconforme con tu relación sentimental? Tú elegiste a esa persona.

¿Inconforme con tus ingresos mensuales? Tú elegiste conformarte con una sola fuente de ingresos y no buscar nuevas.

Seguramente, después de leer las líneas anteriores estarás a unos segundos de abandonar este post, porque te repito, lo que menos queremos es responsabilizarnos de nuestras decisiones y sentirnos culpables al respecto.

Pero esta postura más que acomplejarnos, bien orientada, puede ser extremadamente poderosa. ¿Por qué? Porque desde el momento que asumes que casi todo lo que ocurre en tu vida es resultado de tus propias decisiones, a la vez asumes el poder de cambiarlo.

Porque solo cuando te das cuenta que REALMENTE eres el arquitecto de tu propia vida, es cuando puedes construir el panorama que quieres vivir.

Así que la primera realidad que debemos aceptar es que:

La vida es un conjunto de decisiones y todo cambia en función de nuestras decisiones. Click To Tweet

Así que si deseas resultados diferentes, la mejor manera de comenzar es por tomar decisiones diferentes.

Hay una investigación muy interesante de Moran Cerf, profesor en la Northwestern University de Illinois, en la que se concluye que la felicidad tiene poco que ver con lo que tengas, con lo que vivas, o con lo que pienses. Cerf explica que todo se reduce a una serie de decisiones que hay que tomar en algunos momentos clave de nuestras vidas.

¿Como qué tipo de decisiones pueden cambiar tu vida?

Veamos algunos ejemplos:

  • La pareja que la que decides estar
  • Las personas que dejas entrar a tu círculo social
  • La profesión que eliges
  • La manera en la que quieres dejar huella en el mundo
  • El tipo de trabajos que aceptas
  • Las cosas en las que inviertes tu tiempo y dinero
  • Entre muchas otras…

Cuando te das cuenta que todo es como una cadena de acciones y reacciones (exacto, como lo dijo Newton) tu realidad cambia radicalmente.

Y aunque al inicio esta mentalidad pueda sentirse como un peso sobre tus hombros, es importante que más bien valores que tienes la libertad y el poder de tomar tus propias decisiones

La peor decisión que puedes tomar… es no tomar ninguna

No hay mucha ciencia. En esto de las decisiones o tomas la decisión correcta, o tomas la incorrecta.

Lo primero, evidentemente te hará sentir bien; lo segundo, digamos que no siempre resulta tan satisfactorio.

¡Pero vamos! De eso se trata la vida, ¿no? Nadie nace sabiendo tomar las mejores decisiones.

Toda decisión conlleva riesgos, y como dice el dicho, “el que no arriesga, no gana”. No tenemos manera de saber si la decisión que hemos tomado resultara como esperamos. No somos adivinos.

Pero dentro del mundo de incertidumbre que rodea las decisiones hay algo que sí es cierto, definitivo y seguro, así que le cedo la palabra al autor y emprendedor norteamericano, Ben Horowitz:

“A menudo cualquier decisión, incluso la decisión incorrecta, es mejor que ninguna decisión” –Bishop T.D. Jakes Click To Tweet

No se tú que pienses, pero para mí uno de los peores sentimientos en la tierra es el famoso “qué hubiera pasado si…”, el quedarte con la espinita, el saber que pudiste haber hecho algo y que por miedo al fracaso (o a cualquier otra cosa) no lo hiciste.

Y si de algo te arrepentirás después, créeme, no es de haber tomado la decisión incorrecta, sino de ni siquiera haberlo intentado. Ese arrepentimiento es fatal. Y es mucho mejor tomar una “mala decisión”, aprender de la experiencia y nutrir tu crecimiento personal, que quedarte cruzado de brazos sin hacer NADA.

Tip! Siempre que tomes una decisión pregúntate por qué debes tomar esa decisión y qué pasaría si no tomaras ninguna decisión y las cosas se quedaran tal cual como están en este momento.

3 Consejos para tomar decisiones

Si bien es cierto que más vale arriesgar que quedarse en la mediocridad, también hay que admitir que no hay nada más gozoso que tomar decisiones de las buenas, de esas que incluso años después de haberlas tomado, te sigues sintiendo orgulloso.

Aquí te comparto algunos consejos que te serán útiles para tomar mejores decisiones:

1. Conocerte bien

Así de sencillo. Nadie te conoce tan bien como tú mismo. Y a la primera persona que tienes que considerar en las decisiones que definan tu vida es a ti.

Saber lo que te gusta, y lo que no; lo que quieres lograr, y lo que quieres evitar; lo que quieres cambiar, y lo que quieres mantener es clave para poder tener una buena pauta para elegir lo más conveniente para ti y los que quieres. 

2. Tener claras todas las opciones

No tiene que ser blanco o negro, también puede ser gris. Y la mayor parte del tiempo la gente toma malas decisiones porque pensaron que tenía que ser A o B, cuando también pudo haber sido C. ¿Me explico?

Te voy a contar un caso personal para ejemplificar esto mismo. Yo me quería ir a vivir a Irlanda, un país que me encantó desde la primera vez que lo visité. Desde que puse pie en la isla, me propuse fijarme de meta regresar para vivir allí por un tiempo (o igual para siempre, ¡quién sabe!).

Yo pensaba que mis únicas opciones para hacer este sueño realidad era venir a estudiar una maestría y después conseguirme un trabajo, o bien, irme de “mojada” –como dicen mis compatriotas– y trabajar (aunque fuera de forma ilegal).

Definitivamente, mi decisión fue optar por la primera opción, la más segura. La segunda, para ser honesta, creo que no me hubiera animado a tomarla.

Pero lamentablemente, a pesar de que hice todo lo que estuvo en mis manos, para no hacerte el cuento largo, nada más no se dio esto de la maestría… Así que olvidé mi sueño y seguí trabajando unos cuantos años en mi país de origen (al que claro estimo y tengo enorme afecto).

Pero un día me di cuenta que no tenía que ser una u otra y que quizá habría más formas en la que pudiera establecerme en aquél país. Así que lo mejor que pude hacer fue hacer una lluvia de ideas e investigar qué otras maneras me llevarían al mismo objetivo.

¿En que acabó la historia? Apliqué para un trabajo allá, me ofrecieron un puesto, realicé todo el proceso legal para poder laborar en ese país, y ahora me encuentro (sobreviviendo) aquí. 

Cuando amplias tus posibilidades, aquello que creías imposible comienza a tomar forma de realidad. Click To Tweet

O como dirían los irlandeses: There’s always a workaround to get what you want (siempre hay alguna salida para conseguir lo que quieres).

Así que no te cierres ni trates de decidirte entre las primeras opciones que vengan a tu mente. Trata primero de pensar fuera de la caja y expandir todo este mundo de posibilidades. Y hasta entonces, tomar una decisión.

3. Evalúa las posibles opciones

Suponiendo que el paso anterior te dio más ideas, es momento de evaluar cada posible opción.

¿Cómo puedes hacerlo? Bueno pues poniendo en una balanza los Pros y Contras.

Identifica las ventajas y desventajas que te traerá optar por cierta opción y evalúa qué cuestiones son más importantes para ti.

Algo que puede ayudarte es visualizarte en cada una de las opciones. Piensa en cómo te ves en cada opción, cómo te hace sentir cada una y si realmente te hace feliz.

Este proceso no es una garantía de que tomaras la decisión correcta, pero sin duda las probabilidades serán mayores.

El verdadero poder de las decisiones

Es cierto: hay cosas que no se deciden en esta vida.

Tú no decidiste en qué país nacer, con qué familia estar, etc. Pero lo que sí puedes decidir es la trama de tu historia: a partir de ahora qué va a pasar, qué quieres para ti, y qué vas a hacer para conseguirlo.

Recuerda que casi todo lo que acontece en tu vida es resultado de tus decisiones y a través de éstas tienes el poder de crear la realidad que quieres vivir.

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2 Comments

    1. Me da gusto saber que te ha gustado, y el saber que sólo tú eres dueña de tus propias decisiones es algo que te empoderará enormemente para construir la vida que quieres vivir 🙂

¡Me encantaría escuchar tu opinión!